Desde 1880, cinco generaciones de nuestra familia han aprendido el oficio junto a las abejas.
Cambian las colmenas y las herramientas; permanece la forma de trabajar: observar, cuidar y dar
tiempo a cada cosecha.
Padre y abuelo junto a las antiguas colmenas de corcho de la familia, conocidas en Culla como
“vasos”.
01
El oficio se aprende cerca
Nuestra historia no nace de una campaña: nace en el colmenar. El conocimiento ha pasado de
generación en generación,
leyendo el paisaje, las floraciones y el ritmo de las abejas,
también cuando la lluvia, el viento, el frío o el calor acortan las horas útiles de trabajo.
Ese aprendizaje continúa durante toda la campaña. En
un año en el colmenar
mostramos cómo cambian las revisiones, los traslados, la preparación y el trabajo de almacén según la estación, el tiempo y el estado de cada colonia.
02
De la colmena de corcho a la actual
En Culla y otras comarcas del norte valenciano, estas colmenas tradicionales de corcho se conocen
como “vasos”. Eran colmenas fijistas: las abejas construían panales unidos al recipiente, a
diferencia de los cuadros móviles actuales.
También ha cambiado la forma de desplazar las colonias. En nuestra guía sobre
la trashumancia apícola y el traslado de las colmenas
explicamos qué se busca al seguir una floración, qué riesgos deben controlarse y por qué no publicamos los asentamientos actuales.
03
La quinta generación continúa
Hoy seguimos cuidando nuestras colmenas y envasando la miel de forma familiar. Cada variedad
conserva el carácter de su floración y puede cambiar de tono o textura entre cosechas. Para diferenciar este trabajo familiar de una descripción técnica completa, explicamos
qué significan términos como miel cruda, pasteurizada, filtrada y artesanal.
El relevo también tiene una parte digital: esta web la ha preparado el hijo de la familia para
ayudar a su padre y a su abuelo a contar su trabajo y acercar sus productos a quienes no pueden
conocernos en persona.
Patrimonio apícola
Las colmenas de corcho de nuestra familia
El corcho aislaba la colonia del frío y del calor. Dentro, las abejas fijaban sus panales a unas
varas cruzadas. Estas colmenas de panal fijo fueron habituales antes de extenderse los modelos
modernos desmontables.
Estamos recuperando fotografías y recuerdos de nuestros abuelos para contar esta parte de la
historia con sus voces y sin inventar lo que no sabemos.