Mel i mató: mató en un plato, con miel y nueces troceadas por encima.

Mel i mató: el postre catalán de miel y requesón

Respuesta rápida: el mel i mató es mató, un requesón fresco típico de Cataluña, servido con miel líquida por encima y unas nueces troceadas. Se hace en menos de cinco minutos, sin cocción: solo hay que repartir el mató en platos, regarlo con miel y añadir las nueces. Con 400 g de mató, 60 g de miel de romero y 40 g de nueces salen 4 raciones.

«Mel i mató» significa literalmente «miel y mató» en catalán. Es uno de los postres más sencillos de la cocina catalana, con solo tres ingredientes, y depende sobre todo de la calidad de cada uno: un mató fresco, una miel con carácter y unas nueces recién troceadas.

Ficha de la receta

  • Raciones: 4.
  • Tiempo total: 5 minutos. No necesita cocción.
  • Dificultad: muy fácil.
  • Alérgenos: leche y frutos de cáscara (nueces). Contiene miel: no apto para menores de 12 meses.
  • Calorías aproximadas: 210 kcal por ración.

Ingredientes para el mel i mató

  • 400 g de mató (o requesón fresco, si no encuentras mató).
  • 60 g de miel de romero.
  • 40 g de nueces peladas, troceadas a mano.

Cómo hacer mel i mató

  1. Escurre el mató si tiene suero suelto. Si el envase trae algo de líquido, escúrrelo un momento antes de servir para que el postre no quede aguado.
  2. Repártelo en los platos. Divide el mató en cuatro platos hondos o boles individuales, formando una porción compacta en cada uno con la ayuda de una cuchara.
  3. Riega con la miel. Vierte la miel de romero en un hilo fino sobre cada ración, dejando que resbale por los lados del mató.
  4. Añade las nueces. Reparte las nueces troceadas por encima, justo antes de servir para que mantengan su textura crujiente.
  5. Sirve enseguida. Se toma a temperatura ambiente o recién sacado de la nevera, según se prefiera.

Qué es exactamente el mató

El mató es, según la Gran Enciclopèdia Catalana, un formatge tendre (queso tierno) de leche de vaca cuajada con cuajo, aunque de forma tradicional se elaboraba coagulando la fracción proteica del suero sobrante de hacer queso, a partir de leche de cabra u oveja. Es blanco, suave, sin sal y sin fermentar, muy parecido al requesón castellano o al ricotta italiano, aunque cada uno tiene su propia tradición y su propia forma de cuajado.

Si no vives en Cataluña, es posible que no encuentres mató como tal en el supermercado. El requesón fresco es el sustituto más cercano y funciona igual de bien en esta receta.

Cómo hacer mató casero, si no lo encuentras

  1. Calienta 1 litro de leche entera en un cazo a fuego medio, sin dejar que hierva con fuerza, hasta que esté muy caliente (unos 85-90 °C).
  2. Añade el zumo de 1 limón o 2 cucharadas de vinagre y retira del fuego. Remueve suavemente: la leche se cortará casi al momento, separándose en cuajada y suero.
  3. Deja reposar 10 minutos sin mover, para que la cuajada termine de separarse.
  4. Cuela con un paño fino o una gasa colocado sobre un colador, y deja escurrir el suero durante 1-2 horas en la nevera, según lo firme que quieras el mató.
  5. Guarda en la nevera en un recipiente cerrado y consúmelo en 2-3 días.

Con 1 litro de leche entera se obtienen entre 200 y 250 g de mató casero, algo más ácido y menos suave que el comercial, pero perfectamente válido para esta receta.

Con qué miel hacer el mel i mató

La receta clásica se hace con una miel de sabor limpio que no compita con el mató. Recomendamos miel de romero, suave y floral, que es la variedad con la que más solemos prepararlo en casa. Puedes conocer mejor su perfil en todo sobre la miel de romero. Si prefieres un contraste más marcado, la miel de tomillo aporta un carácter más intenso frente a la suavidad del mató.

Para entender mejor por qué la miel combina tan bien con los quesos frescos, tenemos una guía completa sobre miel y queso: qué variedad elegir según el tipo de queso. Si te gustan los postres de queso fresco con miel, prueba también nuestras recetas de queso cottage con miel, pistachos y fruta, feta batida con miel y pistachos o burrata con miel y pistachos.

Cómo elegir las nueces

Como la receta tiene solo tres ingredientes, cada uno se nota mucho. Si puedes, compra nueces con cáscara y cascalas justo antes de usarlas: pierden aroma con rapidez una vez peladas y expuestas al aire, y una nuez rancia se detecta enseguida en un plato tan sencillo. Si compras nueces ya peladas, guárdalas en un recipiente hermético y pruébalas antes de usarlas; deben tener un sabor limpio, sin notas amargas ni a cartón.

Variantes

  • Con fruta: unos gajos de higo o de pera de temporada acompañan bien el conjunto.
  • Con piñones: en lugar de nueces, unos piñones ligeramente tostados en una sartén sin aceite.
  • Con canela: una pizca de canela molida espolvoreada sobre la miel, al gusto.

Conservación

El mel i mató se prepara justo antes de servir, ya montado con la miel y las nueces. El mató sin montar se conserva en la nevera, en su envase cerrado, hasta la fecha que indique la etiqueta, normalmente pocos días por ser un queso muy fresco. No se congela bien: al descongelar suelta agua y pierde su textura.

Preguntas frecuentes

¿Mató y requesón son lo mismo?

Son muy parecidos: los dos son cuajadas frescas, suaves y sin sal, aunque cada uno tiene su propia tradición regional y su propio método de elaboración. En esta receta se pueden usar de forma intercambiable.

¿Se puede hacer con queso fresco batido en vez de mató?

El resultado cambia bastante: el queso fresco batido es más cremoso y ácido, mientras que el mató es más suave y menos compacto. Funciona, pero no es la receta tradicional.

¿Qué miel es mejor para el mel i mató?

Una miel suave, como la miel de romero, deja que se note el sabor limpio del mató. Si prefieres más contraste, una miel más intensa, como la de tomillo, también combina bien.

¿Cuánto tiempo aguanta el mató en la nevera?

Por ser un queso muy fresco, conviene consumirlo en pocos días desde su compra o elaboración; revisa siempre la fecha de consumo preferente del envase.

¿Se le puede dar a un bebé?

El mató o el requesón, sí, a partir de la introducción de lácteos que indique su pediatra. La miel, no antes de los 12 meses: lo explicamos en por qué los bebés no deben tomar miel antes del año.

¿Se puede preparar con antelación?

El mató se puede dejar preparado en los platos con antelación, pero la miel y las nueces se añaden mejor justo antes de servir: la miel reblandece el mató si pasa mucho tiempo, y las nueces pierden su textura crujiente.

¿Con qué se acompaña el mel i mató?

Se toma solo, como postre, aunque algunas versiones añaden un poco de fruta de temporada, como higos o pera. No suele acompañarse de pan ni de galletas: el contraste que busca es el del mató suave con la miel y el crujiente de la nuez.

Fuentes

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.