Lomos de salmón al horno con glaseado de miel y mostaza, limón y eneldo en una fuente de cerámica

Salmón al horno con miel y mostaza: jugoso y listo en 20 minutos

Respuesta rápida: mezcla 30 g de mostaza (mitad Dijon, mitad a la antigua), 20 g de miel, 10 g de zumo de limón y 10 g de aceite de oliva. Coloca 4 lomos de salmón con piel (600-700 g en total, unos 3 cm de grosor) en una fuente, sala ligeramente, cúbrelos con el glaseado y hornea a 200 °C, o 190 °C con ventilador, durante 12-15 minutos. Está listo cuando el centro se vuelve opaco y se separa en lascas con un tenedor.

El salmón es uno de los pescados que mejor aceptan la miel: su grasa suaviza el punto picante de la mostaza y la miel ayuda a que la superficie tome color en muy poco tiempo. La clave es no pasarse de horno. Un lomo de grosor normal necesita menos de un cuarto de hora, y unos minutos de más bastan para que quede seco.

Ficha de la receta

  • Raciones: 4.
  • Preparación: 5 minutos.
  • Cocción: 12-15 minutos para lomos de unos 3 cm.
  • Temperatura del horno: 200 °C con calor arriba y abajo o 190 °C con ventilador.
  • Dificultad: fácil.
  • Alérgenos: pescado y mostaza.

Ingredientes para cuatro personas

  • 4 lomos de salmón con piel, de unos 150-175 g cada uno y de grosor parecido.
  • 15 g de mostaza de Dijon.
  • 15 g de mostaza a la antigua, con grano.
  • 20 g de miel.
  • 10 g de zumo de limón.
  • 10 g de aceite de oliva virgen extra.
  • 3 g de sal fina.
  • Pimienta negra recién molida.
  • 1 limón en rodajas finas y unas ramitas de eneldo fresco para servir.

Para el salmón conviene una miel que acompañe sin tapar el sabor del pescado. La miel de azahar encaja especialmente bien por su aroma floral con recuerdo cítrico, que enlaza con el limón. La miel de romero es la opción más neutra. Si prefieres un glaseado con más carácter, la miel de flores de otoño da un fondo más cálido.

Cómo hacer salmón al horno con miel y mostaza

  1. Precalienta el horno. Calienta a 200 °C con calor arriba y abajo o a 190 °C con ventilador, con la rejilla en la altura central.
  2. Atempera y seca el salmón. Saca los lomos de la nevera 10 minutos antes y sécalos con papel de cocina. Si tienen espinas, retíralas con unas pinzas.
  3. Prepara el glaseado. Mezcla las dos mostazas, la miel, el zumo de limón y el aceite hasta obtener una salsa homogénea. Si la miel está cristalizada, témplala antes unos segundos al baño maría.
  4. Coloca los lomos. Pon el salmón con la piel hacia abajo en una fuente de horno ligeramente engrasada, dejando espacio entre piezas. Sala y añade pimienta.
  5. Glasea. Reparte el glaseado por encima y por los laterales con una cuchara, en una capa fina. Reserva una cucharada para el final si quieres más brillo.
  6. Añade el limón. Distribuye unas rodajas finas de limón alrededor de los lomos, no encima, para que no cuezan el glaseado al vapor.
  7. Hornea. Cocina entre 12 y 15 minutos. Los lomos finos, de unos 2 cm, pueden estar listos en 9-10 minutos; los muy gruesos pueden necesitar 16-18.
  8. Comprueba el punto. Presiona la parte más gruesa con un tenedor: debe separarse en lascas y haber perdido el aspecto translúcido. Con termómetro, la referencia es 63 °C en el centro.
  9. Termina y sirve. Si quieres más color, gratina 1 minuto vigilando sin apartarte. Pinta con la cucharada de glaseado reservada, añade eneldo fresco y sirve enseguida.

Cuánto tiempo hornear el salmón según su grosor

El grosor importa más que el peso. Como orientación, a 200 °C calcula unos 4-5 minutos por centímetro de grosor en la parte más gruesa:

  • Lomo fino, unos 2 cm: 9-10 minutos.
  • Lomo medio, unos 3 cm: 12-15 minutos.
  • Lomo grueso, 4 cm o más: 16-18 minutos.
  • Salmón congelado sin descongelar: no es recomendable con glaseado; descongélalo en la nevera la víspera.

El centro puede quedar ligeramente rosado y jugoso siempre que se separe en lascas. Para comprobarlo sin dudas, las tablas oficiales de seguridad alimentaria de EE. UU. fijan 63 °C para el pescado. Si cocinas para una embarazada, hornéalo hasta que esté opaco en todo el centro.

Por qué el glaseado no debe ser grueso

La miel se dora rápido. En una capa fina forma una película brillante en los 12-15 minutos que dura el horno; en una capa gruesa, los bordes se oscurecen y el centro queda líquido. Por eso la proporción del glaseado es corta: unos 20 g de miel para cuatro lomos.

Si buscas una salsa para mojar o aliñar, con más cantidad y otra textura, prepara aparte la salsa de miel y mostaza casera. Y si quieres entender qué le pasa a la miel con el calor, lo explicamos en qué cambia al calentar la miel.

Salmón con miel y mostaza en sartén

  1. Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto con una cucharadita de aceite.
  2. Coloca los lomos con la piel hacia abajo y cocina 4-5 minutos sin moverlos, hasta que la piel esté crujiente.
  3. Dales la vuelta, baja el fuego a medio y cocina 2-3 minutos más.
  4. Retira la sartén del fuego, añade el glaseado y baña los lomos con una cuchara durante 30 segundos: con el calor residual basta para que la miel no se queme.

Salmón con miel y mostaza en freidora de aire

Precalienta la freidora a 190 °C. Coloca los lomos con la piel hacia abajo sobre papel perforado, pinta con el glaseado y cocina 8-10 minutos para lomos de unos 3 cm. Vigila los últimos minutos: el aire caliente dora la miel antes que el horno.

Variantes del glaseado

  • Con soja: sustituye el zumo de limón por 10 g de salsa de soja y reduce la sal a una pizca. Añade soja a la lista de alérgenos.
  • Con naranja: cambia el limón por zumo y ralladura de naranja; combina muy bien con miel de azahar.
  • Más picante: usa solo mostaza de Dijon y añade una pizca de pimienta de cayena.
  • Más suave para niños mayores de un año: usa solo mostaza a la antigua, que pica menos.

Con qué acompañar el salmón con miel y mostaza

  • espárragos trigueros o judías verdes al horno, en la misma bandeja durante los últimos 10 minutos;
  • patatas pequeñas asadas o puré de patata;
  • arroz blanco o basmati;
  • una ensalada de hojas verdes con una vinagreta de miel equilibrada.

Conservación

Guarda las sobras en un recipiente cerrado en la nevera y consúmelas en uno o dos días. El salmón glaseado está muy bueno frío, desmenuzado en una ensalada. Si prefieres recalentarlo, hazlo a baja temperatura, a 150 °C durante unos 10 minutos y tapado con papel de aluminio, para que no se seque.

Alérgenos y menores de 12 meses

Esta receta contiene pescado y mostaza, dos de los alérgenos que deben declararse en la Unión Europea. Revisa la etiqueta de la mostaza por si incluye otros ingredientes. Además, contiene miel, por lo que no debe ofrecerse a menores de 12 meses: te explicamos por qué los bebés no deben tomar miel antes del año.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo se hace el salmón al horno con miel y mostaza?

Entre 12 y 15 minutos a 200 °C para lomos de unos 3 cm de grosor. Los lomos finos están en 9-10 minutos y los muy gruesos pueden necesitar 16-18. Está listo cuando se separa en lascas.

¿El salmón se hornea con la piel hacia arriba o hacia abajo?

Con la piel hacia abajo. Protege la carne del calor de la fuente, evita que se pegue y deja la parte superior libre para el glaseado.

¿Qué miel es mejor para el salmón?

Una miel suave, que no tape el sabor del pescado. La miel de azahar combina especialmente bien por su recuerdo cítrico; la miel de romero es la más neutra.

¿Puedo preparar el glaseado con antelación?

Sí. Se conserva tapado en la nevera hasta tres días. Sácalo unos minutos antes y remuévelo para que recupere fluidez.

Si te gusta esta combinación, prueba también el pollo al horno con miel y mostaza o descubre más ideas en nuestra guía para cocinar con miel.

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