Galletas de miel blandas: receta jugosa y fácil
Respuesta rápida: mezcla 115 g de mantequilla derretida con 130 g de miel, añade 1 huevo y bátelo, e incorpora 280 g de harina con 4 g de bicarbonato, 3 g de canela y una pizca de sal y de clavo. Enfría la masa 30-45 minutos, forma bolas de 30 g, rebózalas en azúcar y hornea a 175 °C durante 10-11 minutos, hasta que el borde esté firme y el centro parezca poco hecho: al enfriarse terminan de cuajar y quedan blandas. Salen unas 16 galletas de miga tierna.
Son distintas de nuestras galletas de avena y miel: aquellas llevan copos de avena y una masa que se enfría formando discos; estas no llevan avena, se preparan derritiendo la mantequilla en vez de batirla con azúcar, y el azúcar solo se usa por fuera, para rebozar cada bola antes de hornear. Ese rebozado, al agrietarse con el calor, deja la superficie craquelada típica de las galletas de especias, mientras que el centro se mantiene tierno por la miel.
Ficha de la receta
- Rendimiento: unas 16 galletas.
- Peso por unidad: unos 30 g de masa antes de hornear.
- Preparación: 15 minutos.
- Reposo: 30-45 minutos en la nevera.
- Horneado: 10-11 minutos por bandeja.
- Enfriado inicial: 5 minutos sobre la bandeja.
- Tiempo total: aproximadamente 1 hora.
- Dificultad: fácil.
- Temperatura del horno: 175 °C con calor arriba y abajo, o 165 °C con ventilador.
- Alérgenos: gluten, huevo y lácteos.
- Calorías aproximadas: 150 kcal por galleta.
Ingredientes para 16 galletas
- 280 g de harina de trigo de uso común.
- 4 g de bicarbonato sódico, aproximadamente una cucharadita.
- 3 g de canela molida.
- 1 g de clavo molido, una pizca.
- 2 g de sal fina.
- 115 g de mantequilla sin sal.
- 130 g de miel.
- 1 huevo M, unos 50 g sin cáscara.
- 5 ml de extracto de vainilla.
- 40 g de azúcar, para rebozar las bolas de masa.
Para esta masa funciona bien una miel de sabor medio, que se note bajo la canela sin resultar plana. La miel de flores de otoño es la que usamos por defecto; si prefieres un resultado más suave, la miel de romero deja pasar mejor la especia.
Cómo hacer galletas de miel blandas
- Derrite la mantequilla. Funde la mantequilla en un cazo a fuego bajo o en el microondas, y déjala templar 5 minutos: no debe estar caliente cuando añadas el huevo.
- Mézclala con la miel. Añade la miel a la mantequilla templada y remueve hasta que quede una mezcla homogénea y brillante. Si la miel está cristalizada, témplala antes al baño maría sin que llegue a hervir.
- Añade el huevo y la vainilla. Incorpora el huevo batido y la vainilla, removiendo con varillas hasta integrar. La mezcla quedará líquida; es normal.
- Incorpora los ingredientes secos. Tamiza la harina con el bicarbonato, la canela, el clavo y la sal, y añádelos a la mezcla líquida en dos tandas, removiendo con una espátula hasta que no queden restos de harina. La masa quedará blanda y algo pegajosa.
- Enfría la masa. Tapa el bol y refrigera 30-45 minutos. Es un paso necesario: sin frío, la masa se extiende demasiado en el horno y las galletas salen finas y quebradizas en vez de gruesas y blandas.
- Forma las bolas y rebózalas. Precalienta el horno a 175 °C. Con las manos húmedas, forma 16 bolas de unos 30 g y pásalas por el azúcar hasta cubrirlas por completo.
- Coloca y hornea. Reparte las bolas en una bandeja con papel de horno, separadas 5 cm, y hornea 10-11 minutos. Sácalas cuando el borde esté firme y ligeramente dorado y el centro todavía se vea pálido y algo hundido: van a seguir cociéndose fuera del horno.
- Deja enfriar sobre la bandeja. Déjalas reposar 5 minutos en la bandeja antes de moverlas; recién salidas del horno se rompen con facilidad. Termina de enfriarlas sobre una rejilla.
Trucos y errores frecuentes
- Se han extendido demasiado: casi siempre por saltarse el frío de la nevera o por mantequilla todavía caliente al mezclarla con el huevo.
- Han quedado secas, no blandas: se han horneado de más. Sácalas en cuanto el borde cuaje, aunque el centro parezca crudo.
- El azúcar de rebozar se ha disuelto sin dejar marca: usa azúcar blanco normal, no glas, y rebózalas justo antes de hornear, no con antelación.
- La masa está demasiado pegajosa para formar bolas: humedécete las manos con un poco de agua entre bola y bola, en vez de añadir más harina.
Variantes
- Sin gluten: sustituye la harina de trigo por una mezcla de harinas sin gluten con goma xantana, en la misma cantidad. Para poder llamarlas «sin gluten», el resultado final no debe superar los 20 mg de gluten por kilo, según el Reglamento de Ejecución (UE) n.º 828/2014; usa también bicarbonato, canela y vainilla certificados sin gluten.
- Con glaseado de miel: mezcla 60 g de azúcar glas con una cucharadita de miel y unas gotas de agua, y traza líneas finas sobre las galletas ya frías.
- Más especiadas: añade 2 g de jengibre molido junto a la canela, para un perfil más parecido a una galleta de especias de invierno.
- Con miel de roble: sustituye la miel de flores de otoño por miel de roble para un sabor más oscuro; el color de las galletas también saldrá más tostado.
Conservación
La miel retiene humedad, así que estas galletas se mantienen blandas más días que unas galletas hechas solo con azúcar. Guárdalas en una lata o un bote hermético a temperatura ambiente hasta 5 días; si las dejas al aire, se resecan en menos de un día. También puedes congelar las bolas de masa ya rebozadas, sin hornear, hasta 2 meses, y hornearlas directamente añadiendo 1-2 minutos al tiempo de horno.
Un postre rápido con estas galletas
Si te sobran galletas o quieres un postre con galletas de miel sin montar nada complicado, desmígalas sobre un bol de yogur griego con miel y nueces a modo de crujiente, o intercala capas de galleta desmenuzada con queso batido y un poco más de miel en un vaso, tipo trifle rápido.
Si quieres entender por qué la miel dora antes y aporta más humedad que el azúcar en repostería, lo explicamos con proporciones y ajustes en sustituir azúcar por miel. Y si la miel que tienes en casa se ha cristalizado, consulta por qué cristaliza la miel y cómo conservarla antes de usarla en esta masa.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mis galletas han salido duras en vez de blandas?
Lo más habitual es un exceso de horno. Retíralas cuando el borde esté firme y el centro aún parezca poco hecho: terminan de cuajar mientras se enfrían en la bandeja.
¿Puedo saltarme el reposo en la nevera?
No conviene. Sin ese frío la masa se extiende demasiado rápido en el horno y las galletas quedan finas y quebradizas en lugar de gruesas y tiernas.
¿Puedo hacer estas galletas sin gluten?
Sí, sustituyendo la harina de trigo por una mezcla sin gluten con goma xantana en la misma proporción; revisa que el resto de ingredientes también estén certificados sin gluten.
¿Pueden comer estas galletas los niños pequeños?
No antes de los 12 meses, porque llevan miel. A partir de esa edad no hay problema por la miel en sí. Más información en miel y bebés menores de 12 meses.
¿Cuánto tiempo se mantienen blandas?
En un recipiente hermético, entre 4 y 5 días. Si se resecan un poco, un golpe de 10 segundos en el microondas antes de comerlas les devuelve algo de ternura.