Tableta de turrón blando de almendra cortada en porciones junto a un cuenco de miel y almendras tostadas.

Turrón blando casero con miel: receta tipo Jijona paso a paso

Respuesta rápida: el turrón blando casero tipo Jijona se hace tostando 350 g de almendra, moliéndola hasta obtener una pasta húmeda y mezclándola con un almíbar de miel y azúcar cocido hasta unos 118 °C con un poco de clara de huevo. Se prensa en un molde y reposa 24 horas antes de cortarlo. La diferencia con el turrón duro es que aquí la almendra se muele en lugar de quedar en trozos; sale una masa granulada y untuosa, con la almendra en torno al 60 % del peso.

El turrón de Jijona artesano tiene un proceso largo: según el pliego de su indicación geográfica, se tuesta la almendra, se cuece un jarabe de miel, clara y azúcar, se amasa, se muele y se refina en frío, y se termina con una segunda cocción hasta lograr la emulsión; la masa lleva unos 120 minutos de trabajo. En casa no vamos a reproducir esa maquinaria, pero sí la lógica: almendra tostada, miel de verdad y un punto de cocción bien vigilado. Aquí tienes una versión casera honesta, con miel de abeja de nuestra cosecha, que se parece al turrón blando sin llegar a la finura de un obrador.

Ficha de la receta

  • Raciones: 12 porciones de unos 45 g (un bloque de unos 550 g).
  • Preparación: 30 minutos, incluida la molienda.
  • Cocción: unos 25 minutos entre el tostado de la almendra y el punto del almíbar.
  • Reposo: mínimo 24 horas antes de cortar.
  • Dificultad: media; el punto del almíbar y la molienda de la almendra son lo delicado.
  • Alérgenos: frutos de cáscara (almendra) y huevo.
  • Calorías aproximadas: 230 kcal por porción de 45 g.

Ingredientes para un bloque de turrón blando

  • 350 g de almendra cruda, pelada (sin piel).
  • 150 g de miel de romero.
  • 60 g de azúcar.
  • 30 ml de agua.
  • 1 clara de huevo pequeña (unos 30 g).
  • 2 g de canela molida, opcional.
  • 2 obleas del tamaño del molde, opcional.

Cómo hacer turrón blando casero con miel

  1. Tuesta la almendra. Extiéndela en una bandeja y hornéala a 150 °C durante 10-12 minutos, removiendo a media cocción, hasta que huela a tostado y tenga un dorado parejo. Déjala templar unos 10 minutos: para moler conviene que esté tibia, no fría.
  2. Muélela hasta hacer pasta. Tritura la almendra en un robot de cocina potente, en tandas de 15-20 segundos para no calentar el motor y rascando las paredes entre tanda y tanda. Pasará de polvo a una arena húmeda y, tras 3-4 minutos de trabajo total, a una pasta espesa y brillante, porque la almendra suelta su propio aceite.
  3. Prepara el molde. Forra un molde rectangular de unos 18 x 8 cm, o un recipiente de plástico rígido, con una oblea o con papel de horno.
  4. Cuece el almíbar de miel. Pon la miel, el azúcar y el agua en un cazo ancho y de fondo grueso, sin llenarlo más de un tercio porque la miel sube al hervir. Cuece a fuego medio-bajo 8-10 minutos, removiendo, hasta unos 118 °C con termómetro, o hasta que una gota en un vaso de agua fría forme una bolita blanda que se aplaste entre los dedos. Cuidado: el almíbar a esa temperatura salpica y quema; no lo toques ni lo pruebes.
  5. Añade la clara. Bátela apenas, sin montarla. Retira el cazo del fuego e incorpórala en hilo fino removiendo rápido para que no cuaje en grumos. Vuelve al fuego mínimo 1-2 minutos, sin dejar de remover, hasta que la mezcla se vea más clara y opaca.
  6. Une el almíbar con la almendra. Retira del fuego y añade la pasta de almendra en dos veces, con la canela si la usas, removiendo con una cuchara de madera fuerte. La masa será espesa y pesada.
  7. Cuece un poco más la mezcla. Con el fuego al mínimo, sigue removiendo 3-4 minutos hasta que la masa brille y se despegue de las paredes. Es la versión casera de la segunda cocción del turrón de Jijona. Si al levantarla ves aceite en la superficie, es normal.
  8. Moldea y prensa. Vierte la masa en el molde mientras está caliente, alisa con una espátula humedecida, cubre con papel de horno o con la segunda oblea y presiona con un peso encima (una tabla y un bote) para que no queden huecos de aire. Deja reposar a temperatura ambiente al menos 24 horas y corta con un cuchillo afilado, mojándolo en agua caliente entre corte y corte.

Qué miel usar

Recomendamos miel de romero: es suave y su aroma floral es discreto, de modo que deja que mande la almendra tostada, que es lo que se espera de un turrón blando. Es además la miel que casa con la historia del turrón; el propio pliego de Jijona recuerda que allí se usaba miel de colmenas de montaña donde abundaban el romero, el espliego y el tomillo. Si prefieres un punto floral más marcado, con un recuerdo cítrico, la miel de azahar también funciona y se nota algo más. Para elegir entre las dos, te ayuda miel de romero, tomillo o azahar: qué miel elegir; y puedes conocer mejor esta variedad en todo sobre la miel de romero.

Conviene saber cómo se comporta la miel al llegar a esa temperatura: en ¿se puede calentar la miel? lo explicamos.

Turrón blando y turrón duro: diferencias claras

Se parecen en los ingredientes y se separan en el proceso. Si quieres el otro extremo, tenemos la receta de turrón duro de miel y almendras. Y si te interesa saber cómo distinguir uno bueno en la tienda, lo repasamos en turrón artesano: cómo reconocerlo.

Rasgo Turrón blando (tipo Jijona) Turrón duro (tipo Alicante)
Almendra Molida hasta pasta y mezclada con el almíbar. En trozos o entera, envuelta por el caramelo.
Textura Granulada y untuosa; se corta sin romperse. Dura y quebradiza; se parte con cuchillo o a mordiscos.
Mínimo de almendra, calidad suprema (norma) 54 % 60 %
Almendra en la IGP, calidad suprema 64 % (IGP «Jijona») 60 % (IGP «Turrón de Alicante»)
Proceso en casa Moler la almendra y mezclar con almíbar caliente. Envolver la almendra tostada en un caramelo espeso.

Trucos y errores frecuentes

  • La masa queda seca y se desmigaja. La almendra no ha soltado aceite: muélela más tiempo, en tandas cortas, hasta que forme una pasta brillante, y mézclala aún tibia.
  • Queda duro como una piedra. El almíbar se pasó de punto. Con termómetro, no superes los 118-120 °C; sin él, saca el cazo en cuanto la gota en agua fría forme una bolita blanda.
  • Queda blando y no se corta. Faltó cocción o reposo. Deja pasar 48 horas antes de descartarlo; si sigue blando, devuélvelo al fuego mínimo 2 minutos, removiendo, y vuelve a prensarlo.
  • Suelta aceite en la superficie. Es normal en un turrón de almendra: el pliego de Jijona recoge incluso que la masa exuda aceite al enfriar, antes de cortarse.
  • La miel se oscurece o huele a quemado. Usa un cazo ancho, fuego medio-bajo y no dejes de remover; la miel se dora antes que el azúcar.

Variantes

  • Con canela: el pliego de Jijona admite el aroma de canela; una pizca, con la almendra, da un toque cálido.
  • Con avellana: puedes sustituir parte de la almendra por avellana tostada. Ya no sería un turrón «de almendra»: los turrones comerciales con otro fruto seco deben nombrarlo en la denominación.
  • Con almendra ya molida: tuéstala 5 minutos a 150 °C antes de usarla para recuperar el aroma; la masa quedará algo menos untuosa que moliendo tú la almendra.
  • Sin obleas: el papel de horno funciona igual; se desmolda con algo más de cuidado.

Conservación

Envuelto en papel de horno o film y guardado en un recipiente hermético, en un lugar fresco y seco, se conserva bien unas tres semanas como referencia. No hace falta nevera. Si lo notas más duro a los pocos días, es normal: la masa se asienta y el aceite de la almendra se reparte con el tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre turrón blando y turrón duro?

La almendra y la textura. En el blando la almendra se muele y se mezcla con el almíbar; en el duro queda en trozos dentro de un caramelo endurecido. La norma española pide mínimos de almendra distintos para cada uno según la categoría.

¿Cómo se hace el turrón de Jijona?

Según su pliego, con almendra tostada y un jarabe cocido de miel, clara de huevo y azúcar; la masa se amasa, se muele, se refina en frío y se cuece de nuevo hasta el punto de emulsión, con unos 120 minutos de proceso. En casa se adapta con un robot de cocina y una segunda cocción corta.

¿Necesito un robot de cocina muy potente?

Ayuda mucho, porque hay que moler la almendra hasta que suelte su aceite. Con un robot flojo, trabaja por tandas pequeñas, deja reposar el motor y ten paciencia; la textura será más granulada, pero sigue siendo turrón.

¿Cuánto dura el turrón blando casero?

Unas tres semanas en un recipiente hermético, en un sitio fresco y seco. Es una referencia: depende de la humedad de tu casa y de cuánto se haya cocido el almíbar.

¿Se puede hacer con otro fruto seco?

Sí, con avellana tostada funciona bien. Un turrón hecho con otro fruto seco se considera legalmente un «turrón diverso» y, si lo vendieras, debería nombrar ese fruto en la denominación.

¿Pueden comerlo los niños pequeños?

No antes de los 12 meses, por la miel, y las almendras son además un riesgo de atragantamiento en los más pequeños: lo explicamos en por qué los bebés no deben tomar miel antes del año.

Si quieres regalarlo, en regalos de Navidad con miel reunimos ideas por persona, y en regalos comestibles caseros para Navidad hay propuestas para presentarlo sin gastar de más.

Fuentes

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