Porción de tarta de queso con miel cortada, mostrando la base de galleta y la crema

Tarta de queso con miel: con horno y sin horno

Respuesta rápida: para la versión al horno, bate 600 g de queso crema con 150 g de miel, 3 huevos y 200 g de nata, vierte sobre una base de galleta y hornea a 160 °C durante 50-55 minutos, hasta que el borde esté firme y el centro tiemble como una gelatina. Para la versión sin horno, mezcla 500 g de queso crema con 120 g de miel y 200 g de nata montada, añade 8 g de gelatina disuelta, vierte sobre la base y refrigera un mínimo de 6 horas. Las dos usan miel de azahar como único edulcorante de la crema.

Son dos tartas distintas, no la misma receta con o sin horno: la del horno cuaja por el calor y los huevos, con una textura más densa y un ligero dorado en la superficie; la fría cuaja por el frío y la gelatina, con una textura más suave y aireada. Elige una u otra según si tienes horno disponible y cuánto tiempo puedes esperar.

Tarta de queso con miel al horno

Ficha de la receta

  • Raciones: 12 porciones, molde desmontable de 22-23 cm.
  • Preparación: 25 minutos.
  • Cocción: 50-55 minutos.
  • Reposo: 1 hora dentro del horno apagado, y mínimo 4 horas en la nevera, mejor toda la noche.
  • Temperatura del horno: 160 °C, sin ventilador.
  • Dificultad: media.
  • Alérgenos: gluten, lácteos y huevo.
  • Calorías aproximadas: 410 kcal por porción.

Ingredientes para la tarta al horno

Base

  • 200 g de galletas tipo digestive, trituradas.
  • 80 g de mantequilla, fundida.

Relleno

  • 600 g de queso crema, a temperatura ambiente.
  • 150 g de miel.
  • 3 huevos M, unos 150 g sin cáscara, a temperatura ambiente.
  • 200 g de nata para montar, 35 % de materia grasa.
  • 15 g de maicena.
  • 5 ml de extracto de vainilla.
  • Una pizca de sal.
  • La ralladura de medio limón.

Usamos miel de azahar como único edulcorante de la crema: su aroma floral combina bien con el limón y no compite con el queso. La miel de romero, más neutra, es la alternativa si prefieres que el sabor del queso quede en primer plano.

Cómo hacer la tarta de queso al horno con miel

  1. Precalienta el horno y prepara el molde. Calienta a 160 °C sin ventilador. Forra la base de un molde desmontable con papel de horno y engrasa ligeramente las paredes.
  2. Haz la base. Tritura las galletas hasta obtener migas finas, mézclalas con la mantequilla fundida y presiona la mezcla contra la base del molde con el dorso de una cuchara. Refrigera 15 minutos mientras preparas el relleno.
  3. Bate el queso crema. Bate el queso crema solo hasta que esté liso, sin grumos; evita batir a máxima velocidad para no incorporar demasiado aire.
  4. Añade la miel. Incorpora la miel y mezcla a velocidad baja hasta integrarla por completo.
  5. Añade los huevos. Incorpora los huevos de uno en uno, mezclando lo justo para integrar cada uno antes de añadir el siguiente.
  6. Termina el relleno. Añade la nata, la maicena, la vainilla, la sal y la ralladura de limón, y mezcla a velocidad baja hasta que no queden grumos.
  7. Vierte y hornea. Vierte el relleno sobre la base fría y hornea 50-55 minutos. Coloca una bandeja con agua caliente en la base del horno para que el ambiente sea húmedo y la superficie no se agriete.
  8. Comprueba el punto con la prueba del temblor. El borde debe estar firme y opaco; el centro, en un círculo de unos 5 cm, debe temblar como una gelatina al mover el molde, sin verse líquido. Si aún se mueve como un líquido, hornea 5 minutos más.
  9. Enfría dentro del horno y luego en la nevera. Apaga el horno, abre la puerta unos centímetros y deja la tarta dentro 1 hora: ese enfriado lento evita que la superficie se hunda o se agriete. Termina de enfriarla a temperatura ambiente y refrigérala un mínimo de 4 horas, mejor toda la noche, antes de desmoldar.

Tarta de queso con miel sin horno

Ficha de la receta

  • Raciones: 12 porciones, molde desmontable de 20-22 cm.
  • Preparación: 25 minutos.
  • Tiempo total: sin horno; con el cuajado en la nevera, unas 6-8 horas, mejor toda la noche.
  • Dificultad: fácil.
  • Alérgenos: gluten y lácteos.
  • Calorías aproximadas: 340 kcal por porción.

Ingredientes para la tarta sin horno

Base

  • 180 g de galletas tipo digestive, trituradas.
  • 70 g de mantequilla, fundida.

Relleno

  • 500 g de queso crema, a temperatura ambiente.
  • 120 g de miel.
  • 200 g de nata para montar, 35 % de materia grasa, muy fría.
  • 8 g de gelatina neutra en polvo (o 4 hojas de gelatina).
  • 45 ml de agua fría, para hidratar la gelatina en polvo.
  • La ralladura y el zumo de un limón.

Cómo hacer la tarta de queso sin horno con miel

  1. Hidrata la gelatina. Si usas gelatina en polvo, espárcela sobre el agua fría y deja que absorba el líquido 5 minutos. Si usas hojas, sumérgelas en agua fría el mismo tiempo y escúrrelas bien.
  2. Haz la base. Tritura las galletas, mézclalas con la mantequilla fundida y presiónalas contra la base de un molde desmontable, preferiblemente de fondo extraíble para desmoldar sin volcarla. Refrigera 15 minutos.
  3. Bate el queso crema con la miel y el limón. Bate el queso crema con la miel, la ralladura y el zumo de limón hasta obtener una crema lisa y sin grumos.
  4. Monta la nata. En otro bol, monta la nata muy fría hasta que forme picos suaves; no la bates hasta el punto firme, para que la tarta quede aireada.
  5. Disuelve la gelatina. Calienta la gelatina hidratada unos segundos, al microondas o al baño maría, hasta que esté líquida sin llegar a hervir. Mézclala primero con dos cucharadas de la crema de queso para igualar la temperatura y evita que forme grumos, y después incorpórala al resto de la crema.
  6. Une la crema con la nata. Incorpora la nata montada a la crema de queso con movimientos suaves y envolventes, hasta que no queden vetas blancas.
  7. Vierte sobre la base. Vierte la crema sobre la base fría y alisa la superficie con una espátula.
  8. Refrigera hasta que cuaje. Tapa y refrigera un mínimo de 6 horas, mejor toda la noche, hasta que el centro esté firme al tacto antes de desmoldar y cortar.

Trucos y errores frecuentes

  • La tarta al horno se ha agrietado: suele ser por un horno demasiado fuerte o por un enfriado brusco. Hornea a 160 °C, usa la bandeja con agua y deja que se enfríe dentro del horno apagado antes de sacarla.
  • La versión sin horno no acaba de cuajar: revisa la cantidad de gelatina y que se haya disuelto por completo, sin grumos, antes de mezclarla con el resto.
  • El queso crema tiene grumos: bátelo solo, sin el resto de ingredientes, hasta que esté liso, y asegúrate de que esté a temperatura ambiente, no frío de la nevera.
  • La base se ha quedado aguada: presiona bien la mezcla de galleta y mantequilla contra el molde, y deja que se enfríe antes de añadir el relleno.

Variantes

  • Con nueces: añade 60 g de nueces troceadas a la base de galleta, o repártelas por encima de la tarta ya cuajada, junto con un hilo de miel antes de servir.
  • Con más limón: dobla la ralladura de limón en cualquiera de las dos versiones si buscas un sabor más cítrico; la de azahar acompaña bien ese punto ácido.
  • Base sin gluten: sustituye las galletas por almendra molida mezclada con la misma cantidad de mantequilla fundida, sin hornearla, solo prensada y bien fría.

Conservación

Ambas versiones se conservan en la nevera, tapadas, entre 4 y 5 días. La versión al horno se puede congelar en porciones hasta 2 meses; descongélala en la nevera durante varias horas antes de servir. La versión sin horno, al llevar gelatina y nata montada, pierde textura si se congela, así que es mejor consumirla en los días siguientes a prepararla.

Un horneado de 50-55 minutos a 160 °C supera con margen los 71 °C que las tablas de seguridad alimentaria de EE. UU. fijan para platos con huevo, aunque el punto que buscamos aquí sea el temblor del centro, no una temperatura concreta. Usa siempre queso crema y nata pasteurizados; con ese requisito, ambas tartas son aptas también para embarazadas.

Si quieres entender por qué usamos miel como único edulcorante en lugar de azúcar, y qué cambia en la textura, lo explicamos en sustituir azúcar por miel: proporciones y trucos. Para otras combinaciones de miel y queso, consulta miel y queso: qué variedad elegir.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si la tarta al horno está en su punto?

Con la prueba del temblor: el borde debe verse firme y opaco, y el centro, en un círculo de unos 5 cm, debe temblar como una gelatina al mover el molde, sin comportarse como un líquido.

¿Puedo hacer la versión sin horno sin gelatina?

No con esta receta: la gelatina es lo que la hace cuajar sin calor. Si prefieres evitarla, opta por la versión al horno, que cuaja con los huevos.

¿Cuánto tiempo hay que dejarla enfriar antes de cortarla?

Un mínimo de 4 horas para la versión al horno y de 6 horas para la versión sin horno, aunque ambas quedan mejor si reposan toda la noche.

¿Qué miel combina mejor con esta tarta?

La miel de azahar, por su aroma floral y su buen maridaje con el limón. La miel de romero es una alternativa más neutra si prefieres que destaque solo el queso.

¿Pueden comer esta tarta los bebés?

No antes de los 12 meses, porque ambas versiones llevan miel. Te explicamos por qué en miel y bebés menores de 12 meses.

Fuentes

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