Colmenas de madera con escarcha en un colmenar de montaña en invierno y abejas en la piquera

Qué hacen las abejas en invierno y cómo sobreviven al frío

Respuesta rápida: las abejas no hibernan. En invierno se quedan dentro de la colmena, se agrupan en un racimo compacto y producen calor haciendo vibrar sus músculos de vuelo, mientras se alimentan de la miel que almacenaron durante el año. La reina reduce o detiene la puesta, la colonia vive de sus reservas y solo sale en los días templados y soleados.

Las abejas no hibernan: pasan el invierno en grupo

A diferencia de muchos insectos, la abeja melífera no se aletarga: la colonia entera pasa el invierno despierta. Una abeja sola apenas puede moverse por debajo de unos 10 °C, pero miles de abejas juntas son capaces de mantener una temperatura estable en el centro del grupo durante semanas.

Por eso, cuando alguien pregunta qué hacen las abejas cuando hace frío, la respuesta corta es: quedarse en casa, juntarse y gastar la despensa con cuidado. Para eso han trabajado todo el año, como explicamos en por qué hacen miel las abejas y por qué no se cosecha toda.

El racimo de invierno: una estufa hecha de abejas

Cuando la temperatura exterior baja aproximadamente de los 12–14 °C, las abejas se agrupan sobre los panales formando una bola, el llamado racimo invernal. Funciona en dos capas:

  • La capa exterior, con abejas muy apretadas, cabeza hacia dentro, que actúan como aislante y reducen la pérdida de calor.
  • El núcleo, donde las abejas generan calor contrayendo los músculos de vuelo sin mover las alas, una especie de tiritona controlada.

El centro del racimo suele mantenerse por encima de los 20 °C cuando no hay cría, y en torno a 33–35 °C cuando la reina vuelve a poner y hay larvas que cuidar. La superficie, en cambio, puede estar bastante más fría. Las abejas van rotando entre el exterior y el interior, y el racimo se contrae cuando hace más frío.

Todo ese trabajo muscular consume energía, y la energía sale de la miel. El racimo se desplaza lentamente por los cuadros, normalmente hacia arriba, comiendo las reservas que tiene más cerca.

Las abejas de invierno viven varios meses

Una obrera nacida en primavera o verano suele vivir unas cinco o seis semanas: trabaja tanto que se desgasta pronto. Las obreras que nacen a finales de verano y en otoño son distintas. Son las llamadas abejas de invierno, con más reservas corporales de grasa y proteína, y apenas crían ni pecorean. Gracias a eso pueden vivir aproximadamente de cuatro a seis meses, lo suficiente para llevar a la colonia hasta la primavera.

Si quieres comparar cuánto vive cada tipo de abeja y qué hace cada una, lo contamos con detalle en abejas obreras, zánganos y reina: funciones y cuánto viven.

La reina y los zánganos cuando llega el frío

En otoño, cuando las flores escasean, las obreras expulsan a los zánganos de la colmena. Ya no hay reinas que fecundar, así que la colonia entra en invierno formada casi solo por obreras y una reina.

La abeja reina reduce la puesta en otoño y, en zonas frías, suele detenerla durante las semanas más duras. Permanece en el centro del racimo, protegida y alimentada por las obreras. A medida que los días se alargan, a finales de invierno, vuelve a poner poco a poco, y la colonia empieza a prepararse para la primavera.

Vuelos de limpieza y días templados

Las abejas son muy limpias y evitan defecar dentro de la colmena. Durante los periodos fríos retienen sus desechos, y en cuanto llega un día soleado y templado salen a hacer los llamados vuelos de limpieza: vuelos cortos alrededor de la colmena para vaciar el intestino.

Esos días también aprovechan para retirar abejas muertas y, si hay alguna flor abierta, recoger algo de polen o néctar.

El invierno mediterráneo: cuando florece el romero

En el interior de Castellón y en Aragón el invierno puede ser frío, pero es muy diferente del de Centroeuropa. Hay muchos días suaves y soleados, y una planta clave florece precisamente en esta época: el romero. En los días templados de invierno y final de invierno, las abejas salen a pecorear sus flores, traen néctar y polen fresco, y ese aporte anima a la reina a reactivar la puesta antes que en climas más fríos.

Por eso, en nuestra zona, una colmena rara vez está completamente parada todo el invierno. Alterna días de racimo cerrado con mañanas de actividad en la piquera. De esa floración sale la miel de romero, la primera cosecha del año para muchas familias apicultoras como la nuestra.

Qué hace el apicultor en invierno

El invierno es una época tranquila en el colmenar, pero no de descanso completo. Estas son las tareas habituales:

  1. Comprobar las reservas sin abrir. Abrir una colmena con frío rompe el racimo y hace perder un calor muy valioso. Lo normal es sopesar la colmena levantándola ligeramente por detrás para estimar cuánta miel le queda. Si una colonia va escasa, se le puede aportar alimento de apoyo como el candi.
  2. Aprovechar la ventana contra la varroa. Cuando hay poca o ninguna cría, los ácaros están sobre las abejas adultas y los tratamientos autorizados suelen ser más eficaces. Muchos apicultores programan un tratamiento en ese periodo, siguiendo siempre las indicaciones sanitarias. Explicamos el problema en qué es la varroa y cómo afecta a las abejas.
  3. Proteger de la humedad. A las abejas les afecta más la humedad que el frío seco. Se procura una buena ventilación, se inclina la colmena ligeramente hacia delante para que escurra el agua de condensación y se evita que quede en zonas encharcadas.
  4. Reducir la piquera. Una entrada más pequeña ayuda a la colonia a defenderse y evita que se cuelen ratones u otros intrusos.
  5. Trabajo de taller: reparar cajas, preparar cuadros y cera y planificar la temporada.

Puedes ver cómo encaja todo esto en el calendario completo en un año en el colmenar: el trabajo del apicultor en cada estación.

Nuestro invierno en Culla

Somos una familia apicultora de Culla, en Castellón, con cinco generaciones ligadas a las abejas. Fernando mueve las colmenas siguiendo las floraciones entre Castellón, Aragón y Castilla y León. Si te interesa por qué se trasladan las colmenas, lo explicamos en trashumancia apícola.

Solo vendemos miel de nuestra propia cosecha. Si quieres probar el sabor de esa floración invernal, puedes encontrar nuestra miel de romero o descubrirla junto a otras variedades en nuestros packs de miel.

Preguntas frecuentes

¿Las abejas hibernan en invierno?

No. Las abejas melíferas permanecen activas dentro de la colmena todo el invierno. Se agrupan en racimo, generan calor con sus músculos y se alimentan de la miel almacenada. Lo que hacen es reducir al mínimo la actividad exterior.

¿Cuánto viven las abejas de invierno?

Suelen vivir aproximadamente de cuatro a seis meses, frente a las cinco o seis semanas de una obrera de verano. Nacen a finales de verano y en otoño, con más reservas corporales, y su función es mantener viva a la colonia hasta la primavera.

¿Qué comen las abejas en invierno?

Comen principalmente la miel que guardaron durante el año, y algo del polen almacenado cuando vuelven a criar. Si las reservas no bastan, el apicultor puede aportar alimento de apoyo, como el candi.

¿Qué hacen las abejas cuando hace frío?

Se quedan dentro de la colmena y se agrupan en un racimo compacto. Las abejas del exterior aíslan y las del interior producen calor haciendo vibrar los músculos de vuelo. Solo salen en días templados y soleados para hacer vuelos de limpieza.

¿Qué hace el apicultor en invierno?

Comprueba las reservas sopesando las colmenas sin abrirlas, aprovecha el periodo con poca cría para el control de la varroa, protege las colmenas de la humedad y el viento, reduce las piqueras y prepara el material para la primavera.

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