Abejaruco de plumaje multicolor posado en una rama junto a un colmenar mediterráneo

El abejaruco: el pájaro que come abejas y cómo convive con el colmenar

Respuesta rápida: el abejaruco (Merops apiaster) es un ave migratoria de plumaje muy colorido que caza insectos voladores, entre ellos abejas, avispas y abejorros, capturándolos en pleno vuelo. Es una especie protegida por ley en España (Real Decreto 139/2011), por lo que no se puede disparar, capturar ni ahuyentar con cetrería sin una autorización excepcional. Estudios realizados en Murcia y Andalucía sitúan la depredación anual en torno al 1 % de la población de cada colmena afectada, y el método oficial recomendado para reducir las molestias es proteger el colmenar con mallas y ofrecer agua, no eliminar al ave.

Con la trashumancia que hacemos entre Castellón, Aragón y Castilla y León nos cruzamos con el abejaruco en varias de nuestras paradas durante la primavera y el verano. Es un ave habitual del paisaje mediterráneo, y convivir con ella forma parte del oficio, igual que con otras amenazas que sí pueden ser más serias, como la varroa.

Cómo es el abejaruco

Es un ave difícil de confundir: el dorso es rojizo y anaranjado, el vientre verde azulado, la garganta amarilla y una franja negra atraviesa el ojo. Tiene un pico largo y ligeramente curvado, ideal para atrapar insectos al vuelo, y es algo más pequeño que un mirlo. Es un ave migratoria: pasa la primavera y el verano en la península ibérica, entre abril y septiembre, y regresa a sus cuarteles de invierno en África al llegar el otoño.

Dónde vive y cómo nidifica

Según el inventario de especies del Ministerio para la Transición Ecológica, el abejaruco se distribuye de forma continua por toda la región mediterránea de la península ibérica. Habita zonas abiertas, con o sin arbolado disperso, siempre que haya un sustrato blando donde excavar el nido; solo falta en bosques muy densos y en algunos humedales.

Es una especie muy gregaria: se desplaza, caza y cría en grupo. Construye el nido en taludes de tierra, excavando una galería que puede alcanzar varios metros de profundidad y termina en una cámara más ancha donde pone los huevos. En algunas colonias hay individuos que no se reproducen y ayudan a alimentar a los pollos de otras parejas, un comportamiento social poco frecuente entre las aves.

Según el análisis de distribución del Ministerio para la Transición Ecológica, la especie tolera un rango amplio de condiciones dentro de la península: temperaturas medias de entre -6,2 ºC y 36,7 ºC, y precipitaciones anuales de entre 214 y 1.447 mm. Esa tolerancia explica por qué se le puede encontrar tanto en zonas de secano castellano como en comarcas mediterráneas más lluviosas. Los modelos climáticos disponibles para el siglo XXI no anticipan una reducción de su área de distribución en España, sino más bien una ligera ampliación.

Qué come y cómo caza

El abejaruco es un depredador generalista de insectos voladores de tamaño grande: himenópteros (abejas, avispas, abejorros) y coleópteros forman el núcleo de su dieta, junto con mariposas y libélulas según la disponibilidad de cada zona. Caza al vuelo, persiguiendo a su presa y golpeándola contra una rama o un posadero antes de comérsela, lo que le ayuda a inmovilizarla y a librarse del aguijón.

¿Amenaza de verdad a las colmenas? Lo que dicen los estudios

El abejaruco está incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, en virtud del Real Decreto 139/2011. Las interacciones con los colmenares se concentran entre marzo y septiembre, con un pico especial en el vuelo nupcial de las reinas entre marzo y junio.

Pese a la alarma que puede generar ver bandadas cazando cerca de las colmenas, los estudios disponibles —realizados en Murcia y Andalucía y recogidos por SEO/BirdLife— sitúan la depredación anual en torno al 1 % de la población de cada colmena afectada, una pérdida que la propia colonia suele recuperar en poco tiempo. Factores como la disponibilidad de floración o la varroa se consideran, en conjunto, amenazas más determinantes para la supervivencia de una colonia que la presión de este ave.

Cómo se protege oficialmente un colmenar del abejaruco

El Ministerio de Agricultura, dentro de sus protocolos de protección de colmenares, propone un método basado en mallas y agua, no en eliminar al ave:

  • Malla de sombreo superior: cubre todo el colmenar a 2 metros de altura, con una opacidad mínima del 70 %, sujeta con postes y tensores.
  • Malla lateral perimetral: de color llamativo (naranja) y con una luz de malla de unos 50 × 100 mm, lo bastante ancha para que entren y salgan las abejas, pero no el abejaruco.
  • Bebederos: uno por cada 40 colmenas, conectado a un depósito de 50 litros, para reducir los vuelos de las abejas en busca de agua fuera del perímetro protegido.
  • Modalidad fija o móvil: en colmenares estantes puede mantenerse todo el año, quitando solo la malla en la época sin abejarucos; en colmenares trashumantes, todo el sistema se monta y desmonta según convenga.

Según el propio protocolo, el coste aproximado de los materiales para un colmenar estándar de 80 colmenas es de unos 900 euros. Además de reducir las interacciones, la malla de sombreo modera la temperatura de las colmenas entre 3 y 4 ºC, lo que también ayuda a las abejas en los días de más calor.

Qué no se puede hacer

Al ser una especie protegida, varias medidas frecuentes en otros contextos son ilegales sin una autorización excepcional de la administración, conforme a la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, y además no han demostrado eficacia real:

  • Disparar o intentar ahuyentar a tiros a los abejarucos.
  • Capturarlos con redes.
  • Usar cetrería como método disuasorio.
  • Colocar señuelos de especies depredadoras, con o sin sonido: los ensayos realizados no han demostrado que funcionen.

Ayudas y seguros para el apicultor

La minimización del impacto económico del abejaruco está contemplada en las líneas de seguro de explotación apícola de la Entidad Nacional de Seguros Agrarios (ENESA). Además, los programas nacionales de ayuda a la apicultura han incluido líneas específicas de asistencia técnica y de racionalización de la trashumancia para financiar la instalación de medidas preventivas como las mallas descritas.

Convivir con el abejaruco es solo una parte del calendario de un apicultor: repasamos el resto en un año en el colmenar y en por qué movemos las colmenas siguiendo las floraciones. Si además de este ave te interesan otras amenazas para las colonias, la varroa es probablemente la más relevante: la explicamos en qué es la varroa y cómo afecta a las abejas.

Las abejas que protege este tipo de mallas son las que producen la miel de romero, la de azahar, la de tomillo, la de roble y la de flores de otoño según la temporada. Puedes ver la colección completa, y conocer el papel de la abeja reina dentro de la colonia en esta página.

Preguntas frecuentes

¿El abejaruco es peligroso para las colmenas?

Su impacto real es limitado: los estudios disponibles lo sitúan en torno al 1 % de la población de una colmena afectada al año, una pérdida que la colonia suele recuperar.

¿Se puede cazar o ahuyentar a tiros al abejaruco?

No. Es una especie protegida por el Real Decreto 139/2011 y disparar, capturar con redes o usar cetrería contra él requiere una autorización excepcional que rara vez se concede, además de no haber demostrado ser eficaz.

¿Qué método se recomienda para proteger un colmenar?

Cubrir el colmenar con una malla de sombreo a 2 metros de altura y cerrar los laterales con una malla que deje pasar a las abejas pero no al abejaruco, junto con bebederos cercanos.

¿El abejaruco vive todo el año en España?

No. Es un ave migratoria que está en la península ibérica de abril a septiembre y pasa el invierno en África.

¿El abejaruco hace daño a otras abejas silvestres, además de a la melífera?

Sí, es un depredador generalista de insectos voladores grandes: caza también avispas, abejorros y otros insectos, no solo abejas melíferas.

¿Por qué se llama «abejaruco»?

El nombre hace referencia directa a su costumbre de capturar abejas y otros himenópteros en vuelo, la parte más vistosa de su dieta y la que le da nombre en la mayoría de idiomas de la península.

¿Puede un apicultor recibir ayuda para instalar estas mallas de protección?

Sí. Los programas nacionales de ayuda a la apicultura han incluido líneas de asistencia técnica y de racionalización de la trashumancia que pueden financiar la instalación de medidas preventivas como las descritas en esta guía, gestionadas por las comunidades autónomas.

Fuentes

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