Curiosidades de las abejas: 15 preguntas que todo el mundo se hace
Respuesta rápida: las abejas descansan de noche dentro de la colmena, se quedan en casa cuando llueve, se comunican con danzas y olores, ven el ultravioleta pero no el rojo y, a lo largo de su vida, una obrera produce apenas una pequeña fracción de cucharadita de miel. Aquí respondemos, en pocas líneas, a las 15 preguntas sobre abejas que más nos hacen.
1. ¿Qué hacen las abejas por la noche?
Las abejas melíferas no salen a pecorear de noche: las pecoreadoras vuelven a la colmena al atardecer y descansan. Dentro, sin embargo, la actividad no se detiene. Muchas obreras siguen limpiando celdas, cuidando la cría y ventilando con las alas para evaporar el agua del néctar recién traído. Por eso, si acercas el oído a una colmena en una noche de verano, oirás un zumbido constante.
2. ¿Las abejas duermen?
Sí, aunque no como nosotros. Los estudios han observado en las obreras periodos de reposo parecidos al sueño: quedan quietas, bajan las antenas y responden menos a los estímulos. Las pecoreadoras duermen sobre todo de noche; las abejas jóvenes que trabajan dentro de la colmena hacen siestas más cortas repartidas a lo largo del día y de la noche.
3. ¿Qué hacen las abejas cuando llueve?
Se quedan dentro. La lluvia dificulta el vuelo, moja a la abeja y además lava o diluye el néctar de las flores, así que salir no compensa. Las abejas perciben los cambios de tiempo y suelen regresar antes de que empiece a llover; si un chaparrón las sorprende fuera, se refugian bajo hojas o flores hasta que escampa. Por eso una primavera muy lluviosa se nota en la cosecha.
4. ¿Cómo se comunican las abejas?
Sobre todo de tres maneras: con danzas, con feromonas (señales químicas que indican alarma, presencia de la reina o el camino a la colmena) y compartiendo alimento boca a boca, lo que también transmite información sobre lo que hay fuera. El zoólogo Karl von Frisch recibió el Premio Nobel en 1973, en parte, por descifrar el lenguaje de las danzas.
5. ¿Por qué las abejas mueven la cola?
Lo que parece un meneo de cola es la famosa danza del contoneo. Una pecoreadora que ha encontrado buenas flores recorre una línea recta sobre el panal moviendo el abdomen de lado a lado y luego vuelve en círculo para repetirla. El ángulo de esa línea respecto a la vertical indica la dirección de las flores respecto al sol, y la duración del contoneo indica la distancia. Para fuentes muy cercanas usan una danza más sencilla, en círculos. Lo ampliamos en cómo encuentran las flores las abejas.
6. ¿Por qué zumban las abejas?
El zumbido es el sonido de sus alas, que baten muy deprisa: en torno a 200 veces por segundo o más. El tono cambia según lo que estén haciendo; una colonia tranquila suena distinta de una colonia alterada, y los apicultores acabamos reconociendo esa diferencia de oído.
7. ¿Cómo pueden volar con unas alas tan pequeñas?
Las abejas tienen dos pares de alas que se enganchan entre sí con unos diminutos ganchos y funcionan como una sola superficie. Compensan su tamaño con aleteos cortos y muy rápidos, y con un movimiento de giro del ala que genera más sustentación de la que se esperaría. Aun así, pueden volar cargadas con néctar o polen que suponen una parte importante de su propio peso.
8. ¿Cuántas flores visita una abeja?
Depende mucho de la flor, pero en un solo viaje una pecoreadora puede visitar desde unas decenas hasta más de un centenar de flores, y hace varios viajes al día cuando el tiempo acompaña. Además, suele ser fiel a una misma especie de flor mientras esta ofrezca néctar, algo que explica que existan mieles como la miel de romero o la miel de azahar.
9. ¿Cuánta miel produce una abeja en su vida?
Muy poca: se suele estimar que una obrera aporta a lo largo de su vida una pequeña fracción de cucharadita, a menudo se cita en torno a una doceava parte. La miel de un tarro es el trabajo de miles de abejas durante semanas. Si te interesa la cifra por colmena, la tienes en cuánta miel produce una colmena.
10. ¿Las abejas ven colores?
Sí, pero no como nosotros. Ven el azul, el verde y el ultravioleta, que para nosotros es invisible, y en cambio no distinguen el rojo, que perciben como un tono oscuro. Muchas flores tienen dibujos ultravioleta, llamados guías de néctar, que señalan a la abeja dónde está el alimento.
11. ¿Por qué las abejas me siguen?
Normalmente no te siguen a ti, sino a un olor o un color: perfumes, cremas, bebidas dulces, fruta o ropa de colores vivos pueden parecerles una flor. Cerca de una colmena, las guardianas también pueden acercarse a vigilar. Lo mejor es mantener la calma, no dar manotazos y alejarse despacio. En las meriendas al aire libre, además, quien suele insistir es la avispa; aquí explicamos la diferencia entre abeja, avispa y abejorro.
12. ¿Por qué pican las abejas y luego mueren?
La obrera pica para defender la colonia, no para atacar. Su aguijón tiene pequeñas púas que se quedan clavadas en la piel de los mamíferos; al separarse, la abeja pierde parte del abdomen y muere. Por eso casi nunca pica si no se siente amenazada. Los zánganos no tienen aguijón, y la reina lo tiene liso y lo reserva casi siempre para enfrentarse a otras reinas.
13. ¿Por qué la miel es dulce?
Porque nace del néctar, un líquido rico en azúcares que fabrican las flores. Las abejas lo transforman con sus enzimas, que descomponen la sacarosa en glucosa y fructosa, y evaporan buena parte del agua hasta dejarlo espeso y concentrado. La fructosa, que suele ser el azúcar mayoritario, es especialmente dulce. El proceso completo está en cómo hacen la miel las abejas.
14. ¿Qué hacen las abejas en invierno?
No hibernan: se agrupan dentro de la colmena en un racimo compacto y producen calor haciendo vibrar los músculos de vuelo, mientras consumen la miel que guardaron durante el año. Lo contamos con detalle en qué hacen las abejas en invierno.
15. ¿Se pueden tener abejas en casa?
No como una mascota. En España, cualquier colmenar, incluso de pocas colmenas y para consumo propio, debe registrarse como explotación ganadera ante la comunidad autónoma, y existen distancias mínimas a viviendas, caminos y otros colmenares que marca la normativa, además de posibles ordenanzas municipales. También hace falta formación y tiempo para atenderlas. Si te lo estás planteando, empieza por nuestra guía sobre cómo ser apicultor en España.
Estas preguntas nos las hacemos también en casa
Somos una familia de apicultores de Culla (Castellón) y llevamos cinco generaciones observando a las abejas. Fernando mueve las colmenas siguiendo las floraciones entre Castellón, Aragón y Castilla y León, y cada temporada sigue descubriendo algo nuevo. Solo vendemos miel de nuestra propia cosecha: miel de romero, de azahar, de tomillo, de roble y de flores de otoño. Si después de tanta curiosidad te apetece probar el resultado, puedes ver todas nuestras mieles.